01/01/2026BUENOS DÍAS CON HUMOR.
Feliz jueves día 1 de enero de 2026.
El santoral de hoy está marcado por la festividad de La Solemnidad de Santa María Madre de Dios. La Circuncisión del Señor. También se conmemora del nombre de “Jesús” (en el rito de la Circuncisión).
Otros santos del 1 de Enero:
Santísimo nombre de Jesús, también llamado Emmanuel o Manuel
San Almaquio, mártir
San Alquimio
San Bonfilio
San Concordio
Santa Eufrosina, virgen
San Claro
San Eugendo
San Frodoberto
San Fulgencio de Ruspe
San Guillermo de Peñacorada
San Guillermo abad de San Beningno de Dijon
San José María Tomasi
San Justino Obispo
San Odilón de Cluny
San Vicente Strombi
Santa Zdislava
Beato Hugolino anacoreta
Beato Juan Lego
Beato Mariano Konopinski
Beato Segismundo Gorazdowski
Nombre : Emmanuel (Masculino)
Celebran: Chus , Ema , Emanuel , Emanuela , Emma , Emmanuel , Jesús , Mane , Manoli , Manolo, Manu , Manuel y Manuela
Celebración: 1 de enero
Santa María, Madre de Dios, virgen.
La Circuncisión del Señor.
«Circuncisión del Niño: Cuando se hubieron cumplido los ochos días para circuncidar al Niño, le dieron el nombre de Jesús, impuesto por el ángel antes de ser concebido en el seno», LUCAS, 2; 21. Sagrada Biblia, Nácar-Colunga.
En el calendario romano general, el día 1 de enero se celebraba la festividad de la Circuncisión de Cristo hasta la reforma del Calendario en 1960 por el papa Juan XXIII, que dio a la celebración litúrgica el nombre de "Octava de Navidad". En la actualidad se celebra como Solemnidad de Santa María, Madre de Dios.
Solemnidad de Santa María, Madre de Dios, en la octava de la Navidad del Señor y en el día de su Circuncisión. Los Padres del Concilio de Efeso la aclamaron como Theotocos, porque en ella la Palabra se hizo carne y acampó entre los hombres el Hijo de Dios, príncipe de la paz, cuyo nombre está por encima de todo otro nombre. (3)
La obra representa a la Virgen María llevando al Niño Jesús sobre sus rodillas y un rosario.
Bartolomé Esteban Murillo
La Solemnidad de Santa María Madre de Dios es la primer Fiesta Mariana que apareció en la Iglesia Occidental, su celebración se comenzó a dar en Roma hacia el siglo VI, probablemente junto con la dedicación –el 1º de enero– del templo “Santa María Antigua” en el Foro Romano, una de las primeras iglesias marianas de Roma.
La antigüedad de la celebración mariana se constata en las pinturas con el nombre de “María, Madre de Dios” (Theotókos) que han sido encontradas en las Catacumbas o antiquísimos subterráneos que están cavados debajo de la ciudad de Roma, donde se reunían los primeros cristianos para celebrar la Misa en tiempos de las persecuciones.
Más adelante, el rito romano celebraba el 1º de enero la octava de Navidad, conmemorando la circuncisión del Niño Jesús. Tras desaparecer la antigua fiesta mariana, en 1931, el Papa Pío XI, con ocasión del XV centenario del concilio de Éfeso (431), instituyó la Fiesta Mariana para el 11 de octubre, en recuerdo de este Concilio, en el que se proclamó solemnemente a Santa María como verdadera Madre de Cristo, que es verdadero Hijo de Dios; pero en la última reforma del calendario –luego del Concilio Vaticano II– se trasladó la fiesta al 1 de enero, con la máxima categoría litúrgica, de solemnidad, y con título de Santa María, Madre de Dios.
De esta manera, esta Fiesta Mariana encuentra un marco litúrgico más adecuado en el tiempo de la Navidad del Señor; y al mismo tiempo, todos los católicos empezamos el año pidiendo la protección de la Santísima Virgen María.
Fuentes:
Manuel
Emmanuel, nombre del Mesías
El profeta Isaías anunció que al Hijo de Dios lo llamarían “Emmanuel”, el ángel dijo a María y José que pusieran al Niño por nombre “Jesús”. ¿Existe alguna contradicción?, ¿ambos nombres son lo mismo?
El P. Miguel A. Fuentes, del Instituto del Verbo Encarnado (IVE), escribió en 2014 un artículo en su blog “El teólogo responde” para responder a esta posible duda…
“Con dos versículos de diferencia, San Mateo indica dos de los nombres que recibirá el Niño nacido de la Virgen: Le pondrás por nombre Jesús… Se le pondrá por nombre Emmanuel (Mt 1,21.23)”, señaló el sacerdote.
Sin embargo, indicó que “como dice Manuel de Tuya, O.P., no hay oposición entre ambos nombres, ‘porque el nombre que se anuncia en Isaías (Emmanuel) es el nombre profético de Cristo, y el nombre de Jesús es su nombre propio y personal. El nombre profético sólo indica lo que significará para los hombres, en aquel momento, el nacimiento de este niño. Será ‘Dios con nosotros’ de un modo particular’”.
“Así –continúa el texto de Manuel de Tuya–, se lee en el mismo Isaías, cuando dice a Jerusalén: ‘Desde ahora te llamarás ciudad del Justo, ciudad Fiel’ (Is 1,26), no porque hubiese de llamarse así materialmente, sino porque tenía desde entonces una cierta conveniencia a causa de la purificación que en ella haría Yahvé. O, como dice a este propósito San Jerónimo, ‘significan lo mismo Jesús que Emmanuel, no al oído, sino al sentido’”.
El artículo del P. Fuentes continúa así:
1. Emmanuel: expresa la naturaleza, la personalidad del Hijo de María. El nombre se contiene en la profecía que Isaías proclama ante el desconfiado Acaz, cinco siglos antes del advenimiento del anunciado en ella: He aquí que una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarán su nombre Emmanuel, Dios con nosotros (Is 7,14).
‘Emmanuel’: Dios con nosotros. Jesús es Dios; el Dios adorable que hizo el cielo y la tierra, que gobierna los astros y a quien sirven los ángeles. Pero sin dejar de ser Dios ni perder su Gloria, se ‘hunde’ en nuestra historia y en nuestro mundo para convivir con los hombres que Él ha creado, con la hechura de sus manos: Se hizo ver en la tierra y conversó con los hombres (Ba 3,38). Emmanuel expresa quién es el que nace: es Dios que se hace carne. Por eso el ángel dijo a María: lo que nacerá de ti será santo, será llamado Hijo de Dios (Lc 1,35).
2. Jesús: Le pondrás por nombre Jesús porque Él salvará a su pueblo de sus pecados (Mt 1,21). Tales las palabras del ángel a José. Este nombre expresa la misión del Hijo de Dios al encarnarse. Revela el motivo de la encarnación. Jesús en lengua hebrea se dice Yehoshuah y quiere decir Yahvéh salva, Dios salva; quiere decir, pues, Salud-dador. El que viene a dar la salud al alma, que es donde mora la enfermedad del pecado.
¿Quién puede perdonar los pecados sino Dios?, se preguntan los enemigos de Cristo, escandalizados no sólo porque ha curado a un paralítico en Cafarnaúm sino, especialmente, porque se ha anunciado la remisión de sus pecados (cf. Mc 2,7). Han entendido que de esta manera se iguala a Dios, y no se equivocan: sólo Dios puede perdonar los pecados de los hombres. Por eso los perdonaba Cristo, porque era Dios, y para eso se había encarnado. Esto es lo que nos revela con su nombre.
Muchos hebreos se llamaron Jesús por casualidad, decía Maldonado en el siglo de oro español, ‘Cristo, en cambio, por determinado consejo, no humano sino divino. Aquellos que lo llevaron antes que Él no fueron verdaderos salvadores, y Cristo lo es más todavía de lo que el hombre acierta a significar. Para ellos era nombre común y vulgar; para Cristo fue peculiar y, según el profeta había predicho, propio y singular, porque de la manera que de Cristo se dijo, a nadie le conviene más que a Él, ya que no hay en otro alguno salud’.

“La expresión Emmanuel aparece específicamente en el libro del profeta Isaías, en el capitulo 7 y verso 14: “Por tanto, el Señor mismo os dará señal: La virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emanuel”.
Luego en el Evangelio de Mateo leemos, 1:22 – 23 dice: Todo esto aconteció para que se cumpliera lo que dijo el Señor por medio del profeta: “Una virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrás por nombre “Emanuel”que significa: “Dios con nosotros”.
La palabra Emmanuel es una palabra hebrea que tal y como lo indica el evangelio de Mateo significa Dios con nosotros o con nosotros esta Dios. El nombre Emmanuel es un nombre propio de simbolismo mesiánico, aplicado a Jesús en su nacimiento”. (1)
“Dios le ensalzó y le dio un nombre que está por encima de todo nombre, para que ante el nombre de Jesús toda rodilla se doblegue, de los que moran en los cielos, en la tierra y en los infiernos" . Eso dice la Biblia acerca del nombre de Jesús. Es, efectivamente, en la onomástica cristiana, el nombre con mayor peso específico. Procede del hebreo Yehosuá, que significa "Salvador". Es el nombre que le pusieron en la ceremonia de la circuncisión, que era la que equivale a nuestro bautizo. Pero la Biblia le asigna el sobrenombre de "Emanuel", también hebreo, que significa "Dios entre nosotros", indicando que ésta es la mayor bendición de que pueden gozar quienes tienen la fortuna de vivir con él. Un nombre, ciertamente, al que es difícil añadirle más belleza y grandeza. Manuel y Manuela (familiar, Manolo y Manola) abunda tanto en Andalucía porque así bautizaban allí a sus hijos e hijas muchos de los moros y judíos conversos, para manifestar de forma pública el testimonio sincero de su conversión. Fue la integración de moros y judíos lo que dio al nombre de Manuel la importancia y la extensión que tiene […].
Fue el nombre de Jesús (en su forma de Manuel y Manuela) el salvoconducto más eficaz que tuvieron, tanto los conversos sinceros como los marranos, para capear la presión cultural y política a que estaban sometidos. En cualquiera de sus formas al nombre de Jesús y al de Manuel se le asigna un poder como a ningún otro. Un nombre que además de su fuerza intrínseca tiene el sudor y el dolor y la resistencia y el ingenio con que se labró. Llamarse Manuel es llevar el nombre más trabajado de todos, signo y presagio de fortaleza y resistencia”. (2)
Viñeta de humor.
...y llegó el año nuevo.
Recuerdo y homenaje a humoristas españoles.
FE DE RATAS
JMNIETO.
Refraneando que es gerundio:
“Enero es caballero, si no es ventolero”.
“Por enero, berros come el caballero”.
“Las berzas de enero, escurren el puchero”.
“Por enero, florece el romero”.
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