San Juan de la Cruz
Patrón de la teología mística y de los poetas en español
“Nació en Fontiveros, provincia de Ávila (España), hacia el año 1542. Pasados algunos años en la Orden de los carmelitas, fue, a instancias de Santa Teresa de Jesús, el primero que, a partir de 1568, se declaró a favor de su reforma, por la que soportó innumerables sufrimientos y trabajos. Murió en Ubeda el año 1591, con gran fama de santidad y sabiduría, de las que dan testimonio precioso sus escritos espirituales”.
San Juan de la Cruz, cuyo nombre secular era Juan de Yepes Álvarez y su primera identificación como fraile, Juan de San Matías (Fontiveros, Ávila, España, 24 de junio de 1542 – Úbeda, Jaén, 14 de diciembre de 1591), fue un religioso y poeta místico del renacimiento español. Fue reformador de la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo y cofundador de la Orden de los Carmelitas Descalzos con santa Teresa de Jesús.
Doctor y fundador
Proclamado Doctor de la Iglesia el 24 de agosto de 1926 por el papa Pío XI
Junto con santa Teresa de Jesús, se considera a San Juan de la Cruz la cumbre de la mística experimental cristiana. Poetas de extracción diversa como Rubén Darío, Juan Ramón Jiménez, Paul Valéry y T. S. Eliot consideraron los poemas de Juan de la Cruz no solo como la cumbre de la mística española, sino de la poesía en esta lengua. Desde 1952 es el patrono de los poetas en lengua española. Es uno de los 36 Doctores de la Iglesia, y fue canonizado por Benedicto XIII en 1756.
San Juan de la Cruz, cuyo nombre secular era Juan de Yepes Álvarez y su primera identificación como fraile, Juan de San Matías, nació en Fontiveros, Ávila, 24 de junio de 1542, hijo del matrimonio Gonzalo de Yepes y Catalina Álvarez, eran pañeros, tejedores de buratos, y vivían pobres.
El padre y el hermano pequeño, Luis, mueren cuando Juan tiene sólo tres años, por lo que la madre y los dos hijos restantes (Francisco y el propio Juan) se ven obligados por la acuciante pobreza (las penalidades pasadas hicieron de Juan un hombre de escasa corpulencia, bastante bajo de estatura (Santa Teresa lo llamaba "mi medio fraile")) a trasladarse primero a Arévalo (donde viven durante cuatro años) y en 1551 a Medina del Campo. Allí, aliviados algo por el incremento de fortuna que les ha reportado el matrimonio del hermano mayor, se instalan definitivamente. Juan, gracias a su condición de pobre de solemnidad, puede asistir al Colegio de los Niños de la Doctrina, privilegio que le obliga a realizar ciertas contraprestaciones, como asistir en el convento, la ayuda a Misa y a los Oficios, el acompañamiento de entierros y la práctica de pedir limosna. La mínima formación recibida en el colegio le capacitó para continuar su formación en el recién creado (1551) colegio de los jesuitas, que le dieron una sólida base en Humanidades. Como alumno externo y a tiempo parcial, debía compaginar sus estudios con un trabajo asistencial en el Hospital de Nuestra Señora de la Concepción de Medina, especializado en la curación de enfermedades venéreas contagiosas.
Así, pues, entre 1559 y 1563, estudia con los jesuitas; durante los primeros tres años, recibe la formación según la novedosa ratio studiorum, en la que el latín era la base de todos los estudios; en el cuarto año, aparte de recibir formación en retórica, aprende a escribir en latín, a construir versos latinos y a traducir a Cicerón, César, Virgilio, Ovidio, Marcial y Horacio. Simultáneamente, vive las nuevas corrientes del humanismo cristiano, con estilo y comportamientos renovados en la pedagogía.
A los veintiún años, en 1563, ingresa en los Padres Carmelitas de Medina (orden de los Carmelitas), adoptando el nombre de fray Juan de Santo Matía. Tras realizar el noviciado entre 1563 y 1564 en el convento de Santa Ana, se traslada a Salamanca donde estudiará en el Colegio de San Andrés de los Cármenes entre 1564 y 1567 los tres cursos preceptivos para bachillerarse en Artes. Durante el tercer curso, fue nombrado, por sus destrezas dialécticas, prefecto de estudiantes en el colegio de San Andrés.
En 1567 regresa a Medina del Campo por unos pocos días para ser ordenado presbítero y celebrar su primera misa en presencia de su hermano, del resto de su familia y de sus amigos del convento. Allí conocerá a Teresa de Cepeda y Ahumada, futura Santa Teresa de Jesús, que había llegado a la ciudad para fundar una nueva sede de su Reforma Carmelita, los llamados carmelitas descalzos. Teresa convence a Juan y lo une a su causa de reforma de los Carmelitas. Esta orden reformada tropezó con una gran hostilidad por parte de los carmelitas calzados.
Juan regresa a Salamanca e inicia estudios de Teología durante el curso 1567-1568, pero solo realiza un curso, cuando los preceptivos hubieran sido cuatro, por lo que no obtuvo ni siquiera el grado de bachiller.
En agosto de 1568 abandona Salamanca para acompañar a Teresa en su fundación femenina de Valladolid.
El 28 de noviembre de 1568 funda en Duruelo el primer convento de Descalzos de la rama masculina del Carmelo Descalzo siguiendo la Regla Primitiva, esto es, un establecimiento que propugna el retorno a la práctica original de la Orden; en la ceremonia, cambia su nombre por el de fray Juan de la Cruz. En 1570 la fundación se trasladó a Mancera, donde Juan desempeño el cargo de Subprior y Maestro de novicios; tras una estancia en Pastrana para poner en marcha su noviciado, se establece en 1571 en Alcalá de Henares, como Rector del colegio recién fundado.
Juan se convierte en uno de los principales formadores para los nuevos adeptos a esta reforma carmelitana. En 1572, Juan de la Cruz viaja, a invitación de Teresa de Jesús, al Convento de la Encarnación, en donde asumirá las tareas de Vicario y Confesor de las monjas. Permanecerá aquí hasta finales de 1577, por lo que acompañará a la madre Teresa a la fundación de diversos conventos de Descalzas, como el de Segovia.
Durante este periodo, en el seno de la Orden del Carmen se habían agravado los conflictos jurisdiccionales entre los carmelitas calzados y descalzos, debidos a distintos enfoques espirituales de la reforma; por lo demás, el pleito se enmarcaba también en la confrontación entre el poder real y el pontificio por dominar el sector de las órdenes religiosas. Así, en 1575, el Capítulo General de los Carmelitas decidió enviar un visitador de la Orden para suprimir los conventos fundados sin licencia del General y de recluir a la madre Teresa en un convento. Finalmente, en 1580 el Carmelo Descalzo se erige en Provincia exenta y en 1588 es reconocida como Orden.
En este contexto es en el que se produce el encarcelamiento de Juan de la Cruz, quien ya en 1575 había sido detenido y encarcelado en Medina del Campo durante unos días por los frailes calzados. La noche del 3 de diciembre de 1577 Juan de la Cruz es nuevamente apresado y trasladado al convento de frailes carmelitas de Toledo, donde es obligado a comparecer ante un tribunal de frailes calzados para retractarse de la Reforma teresiana. Ante su negativa, es recluido en una prisión conventual durante ocho meses.
Es durante este periodo de reclusión cuando escribe las treinta y una primeras estrofas del Cántico espiritual (en la versión conocida como protocántico), varios romances y “el poema de la fonte”.
Tras concienciarse de que su liberación iba a ser difícil, planea detenidamente su fuga y entre el 16 y el 18 de mayo de 1578, con la ayuda de un carcelero, se escapa en medio de la noche y se acoge en el convento de las Madres Carmelitas Descalzas, también en Toledo. Para mayor seguridad, las monjas lo envían al Hospital de Santa Cruz, en el que estuvo mes y medio.
En 1578 se dirige a Andalucía para recuperarse completamente. Pasa por Almodóvar del Campo y luego llega como Vicario al convento de El Calvario en la serranía jienense. Entabla amistad con Ana de Jesús, tras algunas visitas a la fundación de Beas de Segura.
En junio de 1579 se establece en la fundación de Baeza donde permanece como Rector del Colegio Mayor hasta 1582, en que marcha para Granada tras ser nombrado Tercer Definidor y Prior de los Mártires de esa ciudad. Realiza numerosos viajes por Andalucía y Portugal, por razones del cargo. En 1588 es elegido Primer Definidor y Tercer Consiliario de la Consulta, la cual le traslada a Segovia.
Tras un nuevo enfrentamiento doctrinal en 1590, es destituido en 1591 de todos sus cargos, quedando como simple súbdito de la comunidad. Durante su viaje de vuelta a Segovia, cae enfermo en el convento de La Peñuela y es trasladado a Úbeda, donde muere la noche del 13 al 14 de diciembre.
Su sepulcro, un magnífico mausoleo, digno de visita, se encuentra el el convento de Carmelitas de Segovia, al pie de las Peñas "rajeras".
(Fuente: Spider Martirologio + Wikipedia)
Fuentes:
San Nicasio
San NicasioImagen de San Nicasio, patrón de Priego de Córdoba, de Camuñas (Toledo), de Novillas, de Torrejón de Velasco y Leganés de Madrid.
“La historia incluye en su archivo varios santos con este nombre: san Nicasio de Rouen (S. II), san Nicasio de Reims (S. V), san Nicasio de Burgio (S. XII) y san Nicasio de Heeze (S. XVI). Y a excepción del último se les relaciona con las enfermedades que bajo diversas rúbricas han recibido el nombre de brotes, plagas, contagios, pestilencias, epidemias, pandemias y, hoy, emergencias de salud global.
Numerosas poblaciones que fomentaron su devoción, extendidas por Francia, Bélgica, Holanda, Alemania y España les dedicaron ermitas, iglesias o santuarios, y por la protección dispensada a sus habitantes fueron nombrados en algunas de ellas Patrón, celebrando sus fiestas, honras y procesiones, en su caso, en las fechas que el santoral le tiene reconocidas. Para San Nicasio de Rouen, el 11 de octubre, y para San Nicasio de Reims, el 14 de diciembre. Destacan, entre éstas, en España, Gavá (Barcelona), Leganés (Madrid) y Priego de Córdoba”. (1)
Hay dos San Nicasio con vidas muy similares, los dos son venerados en Francia, los dos fueron obispos, uno, de Rouen (el de Leganés) y otro de Reims, ciudades, además, muy cercanas entre sí, los dos murieron decapitados, los dos hicieron “cosas inverosímiles” después de perder la cabeza, los dos fueron martirizados conjuntamente con fieles seguidores,… en definitiva, muchas coincidencias que hacen pensar en un mismo mito caído en desuso y revitalizado más tarde por la imaginería cristiana.
Incluso San Dionisio (Saint Denis, patrón de París) tuvo una vida y muerte muy parecida a estos “San Nicasio”. Las grandes diferencias entre el San Nicasio de Rouen y el de Reims radican en el origen: el de Rouen era griego, ateniense para más señas, y el otro era galo; la época: el “nuestro” anduvo en este terrenal mundo por el siglo I, y el segundo en el V; y en sus verdugos: así, al primero lo mataron los romanos y al segundo los vándalos o los hunos (en esto, como en el año, hay discrepancia). Pero la diferencia más clara es que el San Nicasio de Rouen se celebra el 11 de octubre y el de Reims el 14 de diciembre.
San NicasioSan Nicasio de Reims.Siglo V Obispo
En Reims, de la Galia Bélgica, pasión de San Nicasio, obispo, que, ante la puerta de la basílica que había edificado, fue asesinado junto con su hermana Eutropia, virgen consagrada a Cristo, Florencio, diácono, y Jocundo, por unos paganos que irrumpieron violentamente.
Nicasio de Reims (fallecido en el siglo V) fue el undécimo obispo de Reims, Francia, y un santo de la Iglesia católica. Es venerado como el santo patrón de la ciudad de Reims.
Fundó en la ciudad una iglesia consagrada a la Virgen María, sobre cuyos vestigios se encuentra en la actualidad la Catedral de Reims. Fue asesinado en la primera mitad del siglo V por invasores bárbaros, que podrían haber sido los vándalos o los hunos, según las distintas fuentes. También fueron asesinados su hermana, santa Eutropia, y sus diáconos san Jucundo y san Florencio.
De acuerdo a la leyenda, representada en el tímpano del portal de los santos de la Catedral de Reims, después de haber sido decapitado, él mismo recogió su cabeza y la llevó hasta el lugar de su tumba, por lo que en ocasiones es representado como un santo cefalóforo.1 Su festividad se realiza el 14 de diciembre.
San Nicasio nació en Reims, donde vivía con su hermana Eutropia, cuando el clero y el pueblo le eligieron por unanimidad para ocupar la sede episcopal de su ciudad natal en el año 394. Al no haberse implantado aún del todo el cristianismo en Reims, se conservaba en la ciudadela un templo erigido por los romanos en honor de Venus y de Cibeles. Nicasio, en cuanto fue nombrado obispo, lo lipió de ídolos, lo convirtió en iglesia y lo consagró a la Virgen Santísima. La actual catedral de Reims se construyó en 1212 sobre las ruinas del primer templo.
San Nicasio en la catedral de Reims.San Nicasio entendió lo importante que era para la cristiandad ocuparse también en la construcción del templo, por lo que repartía todos los recursos disponibles entre los pobres y la edificación del templo.
Tuvo que luchar contra el arrianismo. Tuvo que hacer frente a una larga peste. Tuvo que mantener la serenidad entre sus feligreses, yendo de puerta en puerta para reconfortarlos, cuando entraron las tropas de los vándalos en la ciudad, de las que acabó siendo víctima. Fue un excelente pastor, que dio la vida por sus feligreses. Sufrió el martirio junto con Jocondo y su hermana Eutropia el 14 de Diciembre del año 406.
El martirologio romano menciona otro San Nicasio en el siglo lll, en Lion, de donde salieron tantos varones apostólicos a predicar el Evangelio por toda Francia. Consiguió notables conversiones. Fue preso por los paganos y decapitado cerca de Rocca-Guyon.
Fuentes:
San Pompeyo
Siglo IV Obispo
En Pavía, de la Liguria, san Pompeyo, obispo, el cual, por pocos pero pacíficos años, sucedió a san Ciro, y descansó en el Señor (s. IV).
No se tienen datos sobre sus hechos venerables, su beatificación o canonización.
Fuentes.
Viñeta de humor.
Mingote y Navidad.
Refraneando que es gerundio.
“Por San Pompeyo, el día es de invierno”.
“Hasta que nace el Niño, ni hambre ni frío”.
“Del Niño en adelante, frío y hambre. En Navidad, al balcón; en Pascua, al tizón”.
“En no lloviendo en Nochebuena, no hay sementera buena”.